Los Emiratos tienen un clima desértico extremo, y a diferencia de destinos con estaciones más suaves, aquí la fecha del viaje no es un matiz — es la diferencia entre disfrutar cada actividad al aire libre o pasar el viaje esquivando el calor. Así decidimos, mes a mes, cuándo recomendamos ir.
Noviembre a marzo: la ventana que recomendamos
Es la temporada alta por el motivo correcto: días soleados, temperaturas de 20-30°C, y noches frescas perfectas para cenar en una terraza con el Burj Khalifa de fondo. Es también la ventana ideal para el capítulo Liwa del itinerario — las noches bajo las estrellas del desierto se disfrutan mucho más sin el calor extremo del verano.
En Liwa, la diferencia entre una noche mágica bajo las estrellas y una incómoda se reduce a una sola variable: el mes en que reservaste.
Abril, mayo, octubre: temporada intermedia
El calor empieza a subir (o a bajar, según el mes) pero sigue siendo manejable, sobre todo por las mañanas y al atardecer. Buena opción si buscas tarifas más suaves sin entrar de lleno al verano desértico.
Junio a septiembre: el verano del Golfo
Las temperaturas superan con frecuencia los 40°C, y la humedad en Dubái las hace sentir aún más intensas. El viaje se vive casi por completo bajo techo — malls, museos, restaurantes con aire acondicionado — y actividades como el paseo en camello o el buggy en las dunas se vuelven poco recomendables.
Nuestra recomendación
Si tu itinerario incluye Liwa y actividades al aire libre en Abu Dhabi o Dubái, apunta a noviembre–marzo sin dudarlo. Si tu prioridad son los interiores — el Louvre Abu Dhabi, el Museo del Futuro, la cima del Burj Khalifa — el verano funciona con tarifas más bajas, siempre que aceptes vivir el calor solo en los traslados.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para viajar a Dubái y Abu Dhabi?
Noviembre a marzo, cuando las temperaturas rondan los 20-30°C y todas las actividades al aire libre — dunas, terrazas, la Corniche — son perfectamente disfrutables.
¿Hace demasiado calor en verano?
Sí — de junio a septiembre las temperaturas superan con frecuencia los 40°C, incluso de noche. No es imposible viajar, pero el tiempo se vive casi todo bajo techo, entre hoteles, malls y museos con aire acondicionado.
¿El Ramadán afecta el viaje?
Durante el Ramadán, comer, beber o fumar en público durante el día está mal visto (y en algunos casos restringido) fuera de zonas turísticas, y algunos restaurantes reducen su horario diurno. No cancela el viaje, pero vale la pena planear las fechas exactas con nosotros si coincide con tu itinerario.


